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Nunca te perderás si dispones de un buen mapa

07 junio 2016

Por Lidia Cancelos, asesora Digital-Text, zona Centro.

Como es sabido, los mapas conceptuales son una herramienta gráfica para organizar y representar el conocimiento que incrementan y facilitan la comprensión. Pueden ser utilizados en clase de diversas formas, pero también pueden servir como estrategia para promover un aprendizaje más significativo.

Normalmente el mapa conceptual es utilizado como un recurso pedagógico —estando ya elaborado o contenido en un libro de texto, de modo que los estudiantes sólo deben interpretar su contenido— o como recurso de referencia, retomándolo en algún momento. En este sentido, los docentes lo usan para la planificación o presentación de un tema, como técnica para sintetizar los contenidos, etc.

En nuestro proyecto Tangram incluimos mapas conceptuales que pueden servir para este tipo de usos, pero también como una estrategia activa de aprendizaje, para revelar los conocimientos previos o como actividad de integración tras presentar el tema. Para ello aprovecharemos la funcionalidad de Tangram de edición y personalización del libro. Veamos cómo:

  • Configura un nuevo libro con el mapa conceptual de la unidad oculta a los alumnos. Mira cómo puedes ocultarlo aquí.
  • Presenta a tus alumnos una lista no ordenada de conceptos y propón que construyan un mapa conceptual con ellos; deberán seleccionar qué conceptos formarán parte o no del mapa conceptual, las relaciones entre dichos conceptos, etc. Hay muchas herramientas TIC que nos pueden servir para este propósito, como Mind42, , Popplet, o Creately. Otra opción sería crearlos en grupo para fomentar el aprendizaje y la construcción de conocimientos y significados de forma colaborativa.
  • Activa el mapa conceptual de la unidad y compáralo con los mapas creados por los alumnos.

Cuando los alumnos construyen sus propios mapas aplican un aprendizaje significativo. Además, las relaciones que se generan en los estudiantes al elaborar los mapas conceptuales son mucho más ricas que aquellas que surgen de la mera interpretación de un mapa ya creado.

Los mapas también se pueden usar como instrumento de evaluación de los aprendizajes, ya que además de organizar conocimientos, implica la puesta en práctica de diversas actividades de pensamiento: comparación, análisis, clasificación, formulación de hipótesis, toma de decisiones, etc. Los posibles aspectos a evaluar pueden ser la estructura, el nivel de competencias obtenido, la socialización del mapa y la sustentación que se hace frente a los comentarios de los compañeros, la participación en las discusiones y el trabajo colaborativo.

En conclusión, el uso del mapa conceptual dinamiza el desarrollo cognitivo en el proceso de aprendizaje y desarrolla competencias difíciles de alcanzar de otro modo, y es una estrategia estupenda para el aprendizaje colaborativo, además de permitir comprobar el desarrollo de competencias y el logro de los objetivos curriculares.

Si quieres saber más Martín Pinos nos da ejemplos y claves de uso de mapas conceptuales en Eduland, la comunidad online de docentes innovadores.